Foto: Fernando Martínez

-“Si, me acuerdo del Floda. Era altísimo. Yo iba al gimnasio con él. Olía horrible y se tiraba unos pedos espantosos, porque decía que tomaba un complejo vitamínico que le hacía ese efecto. Pero era sucio, mugriento”

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-¿Nunca se les ocurrió leer el nombre al revés?

-“No jamás. Ahora es fácil saber que al revés es Adolf y que el apellido que él decía tener, Reltih, al revés es Hitler. Pero no se nos ocurrió hacer ese juego. Para nosotros era el Floda y decía ser noruego. Y Floda puede ser perfectamente un nombre noruego”.

-¿No le decían que se bañara y que dejara de tirarse pedos?

-“¡No! Era un tipo violento, medio loco.

Las fechas son un poco difusas. Fue seguro después de 2007 y quizás hasta 2009, pero no más. Por este tiempo Floda Reltih, o Nicolás Gil Pereg , o más certeramente Guilad Sarussi según su inscripción en Israel, su país natal, vivió en la mendocina San Martín.

En la calle Belgrano al 65, frente a la plaza departamental de San Martín, funcionaba un restaurante y bar. Perla Negra se llamaba. Su propietario, que además hacía de cocinero y a veces atendía algunas mesas, decía ser noruego y llamarse Floda Reltih.

“Cocinaba él, bastante bien. Pero siempre dio el aspecto de sucio y eso le restaba clientela. Me acuerdo que era altísimo y que por este tiempo usaba el pelo largo y algo de barba”.

Los que tienen entre 35 y 40 eran contemporáneos de él (acordemos llamarlo Gil Pereg) que ahora acusa 36, y compartían algunas actividades y habían tratado de entablar algún diálogo con este hombre, ahora acusado del homicidio de su madre y de su tía.

“Hablaba enredado. Decía que era noruego. Era malhumorado y no se juntaba mucho con nadie”.

Dicen que “tenía plata, mucha plata. Dicen que había comprado el local de ese restaurante, que está en un buen lugar de la ciudad, y todo lo resolvía con plata, pagando al contado”.

Gil Pereg iba al Gimnasio Corpus, de la calle Balcarce antes de llegar a Rivadavia y casi pegado a las instalaciones locales de OSEP.

“Era muy alto y tenía mucha fuerza. Hacia fierros y otras actividades. Pero lo que más recuerdo es que olía espantoso, era muy sucio y se tiraba unos pedos horribles. Decía que tomaba un complejo nutricional que le provocaba eso”, dijo un ex compañero de gimnasio.

Se generó una versión y varias hipótesis sobre quién era y qué hacia “el Floda” en San Martín.

“Dicen que venía del exterior, de Noruega o por ahí, y que venía escapado. Pero no sé. Otros decían que era del Líbano, pero yo estoy seguro haberlo escuchado decir que era de Noruega”

-¿Y qué siente ahora, que se enteró de la historia de Gil Pereg?

-“Primero, acá en San Martín nadie se dio cuenta que era el Floda. Después si. Cuando desapareció de San Martín de un momento para otro, creo que allá por 2009, todos decían que se había ido de la Argentina”. Lo cierto es que Floda Reltih, o Nicolás Gil Pereg, o Guilad Sarussi, suman (¿entre los tres?) otro poco de misterio a la truculenta y a la vez magnífica historia .

Fuente: Diario Uno