La polémica por la importación de vinos se hace sentir y los entredichos están a la orden del día. Por un lado la demanda de Protectora al INV por publicidad engañosa de bebidas elaboradas en base a vino que se importan de Chile y se vende en la provincia de Mendoza y por el otro lado Fecovita que sale al paso con «cuidar el mercado» para «salvar la caída del consumo».

Ante esta situación, desde Fecovita se emitió un comunicado en el que se argumento la postura adoptada: «Ante un marco de recesión, caída de consumo y poca posibilidad de exportar porque no somos competitivos por los precios en el extranjero. Cuidar el mercado es salvar al productor. La caída del consumo representa la pérdida de 20 mil has de viñedo. Importar le permitió a la industria evitar la profundización de la caída del consumo».

«La industria vitivinícola importó vino circunstancialmente para proteger y conservar el mercado, castigado por la escasez puntual de las 2 últimas cosechas. En el sistema cooperativo (La Federación de cooperativas vitivicolas nuclea a 5.000 productores que trabajan en 29 cooperativas de primer grado) , ese mercado es de los productores».

«Desabastecerlo implica perder consumo y ahí perdemos todos. Es muy riesgoso quedarse sin vino para poder abastecer las góndolas, ya que mercado que se pierde, está comprobado en esta industria, que no se recupera. FECOVITA fue la empresa que menos importó en volumen, como parte de acción circunstancial y acotada, y luego de haber tomado toda la producción de las cooperativas integradas y haber protegido primero a sus productores con precio y puntualidad en el pago».

«Con la normalización de los stocks, ya no se está comprando vino afuera, lo que ingresó en 2017 son contratos establecidos en 2016. Respecto a la calidad de los vinos importados, la misma cumple estrictamente con las normas del Instituto Nacional de Vitivinicultura, avalado en los permanentes controles realizados en las diferentes etapas del proceso».

Al finalizar el comunicado Fecovita sentenció: «Los que hoy cuestionan la importación y la calidad del vino generan un gran daño a la industria, espantando consumidores que se van a bebidas sustitutas».

Por Redacción