La tercera etapa de rescate de los chicos y el entrenador atrapados en la cueva de Tham Luang terminó con un final feliz: los cuatro chicos que aún permanecían en la cueva y su entrenador fueron sacados de allí.

Las autoridades tailandesas confirmaron en la madrugada argentina que la tercera fase de rescate de los chicos atrapados en la cueva Tham Luang había entrado en ejecución y se acercaba a su fin.

La odisea que mantuvo en vilo a audiencias de todo el mundo, tuvo este martes un final feliz. Los doce chicos con edades que van de los 11 a los 16 años y uno de sus entrenadores de 25 años fueron rescatados después de haber pasado entre 15 y 17 días atrapados en una cámara de una cueva que se inundó (hubo rescates domingo, lunes y martes).

“Planeamos rescatar a los cuatro niños y a su entrenador (de 25 años)”, dijo Narongsak Osottanakorn, vocero de los efectivos de salvataje, sobre los trabajos, que se retomaron a las 10.08 de la mañana (hora local, 0.08 de la Argentina) con la participación de 19 buzos.

Además de los chicos restantes y su entrenador, los rescatistas tenían previsto sacar de la cueva al personal que los acompañaba, un profesional de la salud y tres marines.

Como consecuencia del mayor número de personas involucradas en el operativo de este martes, estaba previsto que las operaciones tomaran más tiempo que las de días anteriores.

En la primera jornada de rescates, el domingo, la actividad se inició a las 0 y el primer niño emergió de la caverna cerca de las 7.15 (hora de la Argentina).

En la segunda, este lunes, las maniobras se iniciaron a la 1 y el primer rescatado del día salió cerca de las 7.

Las autoridades explicaron que en ambas oportunidades las tareas fueron más sencillas de lo esperado debido a las relativas buenas condiciones en que se encuentra la cueva. Sin embargo, la lluvia es una amenaza constante desde el comienzo de las operaciones.

Los ocho niños que ya habían sido extraídos de Tham Luang entre domingo y lunes están en “buen estado” de salud, según indicaron este martes los responsables del hospital Chiang Rai, donde permanecerán internados al menos una semana más.

El grupo compuesto por los doce chicos integrantes del equipo de fútbol “Wild Boar” y su entrenador habían quedado atrapados hace 17 días en la red de cuevas, cuando una inundación repentina les tapó el camino de salida.

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, invitó a los niños futbolistas atrapados en una cueva en Tailandia a la Final del Mundial 2018.

Infantino señaló que esperaba que el equipo de chicos Wild Boars, que quedó atrapado por las crecidas de agua dentro de la cueva a la que había penetrado hace dos semanas, fuera rescatado a tiempo para viajar a la capital rusa.

“Si, como todos deseamos, se reencuentran con sus familias en los próximos días y su salud les permite hacer el viaje, la FIFA estaría encantada en invitarles a ver la final del Mundial 2018”, escribió Infantino en una carta dirigida al presidente de la Federación Tailandesa de Futbol.

“Sinceramente, espero que puedan unirse a nosotros para ver la Final, que indudablemente será un momento de unión y celebración”, añadió el presidente de la FIFA.

Muchos aficionados han señalado en redes sociales que los niños se merecen el trofeo de la Copa del Mundo por la forma en que vienen resistiendo a semejante experiencia.

Por el momento no se tiene noticias de lo que sucederá al respecto, aunque la propuesta de Infantino sigue en pie.

Por Redacción.