Imagen Ilustrativa

Un policía de 40 años permanece atrincherado en su casa de Rivadavia. El oficial amenaza con quitarse la vida. Sus colegas trabajan en el domicilio para intentar resolver la situación, confirmaron fuentes policiales.

Alrededor de las 7.30 efectivos del Este fueron alertados sobre una tensa escena en una domicilio ubicado en la calle Pascual Comeglio 44: un hombre, arrodillado en la puerta de su casa y con un pistola apuntando su cabeza, reclamaba mejoras laborales. Luego se confirmó que el atrincherado es un oficial ayudante que presta servicio en la Unidad Especial de Patrullaje (UEP) de Guaymallén.

En el domicilio también están la esposa y el hijo menor del uniformado. Según detallaron las fuentes a esta diario, el oficial, de apellido Quesada,  fue notificado ayer de su traslado la Unidad Especial de Patrullaje (UID) de Lavalle, esto habría desatado el enojo del hombre.

“Está arrodillado, tiene el arma en la cabeza y reclama mejoras de condiciones laborales: por el cambio de destino y aumento de sueldo”, detalló un efectivo abocado al operativo.

En el lugar trabaja personal del GRIS y de la Fiscalía de Rivadavia.

La información de último momento indica que el hombre ya se entregó y está a salvó. Le cedió el arma reglamentaria a los uniformados y fue asistido por una ambulancia que se encontraba en el lugar.

Fuente: Diario Los Andes