Omar De Marchi, presidente del PRO y precandidato a gobernador por Cambia Mendoza, está recorriendo la provincia a dos semanas de las PASO y pasó por San Martín. Acompañado de su equipo, con una presencia elegante y siempre amable, llegó a la Redacción de 2634 para expresar su voluntad de convertirse en gobernador.

Se autodefinió como un “tipo extremandamente común”, que nació en un barrio a metros de la plaza de Luján y que fue el primero de la familia en hacer política. Recordó a su madre, a la que perdió cuando él tenía 15 años y se refirió a su padre -quién hoy tiene 94 años- como un hombre que hizo de todo, que se cayó y se levantó mil veces. “Si algo valoro de él es que me dio extrema confianza toda la vida”, aseguró.

Como padre afirmó que es bastante permisivo, con los ojos iluminados habló de su hijo de 23 años, músico, “el loco lindo de la familia” y de su hija de 18 años, estudiante de abogacía “más ordenada y formal”.

“Nos estamos preparando para gobernar, ese es el desafío que nos hemos propuesto. Con buen equipo, con ideas claras y sobre todo interpretando lo que tenemos que hacer con la Mendoza que viene, porque no hay espacios para improvisar”, así comenzó la entrevista.

El actual intendente de Luján de Cuyo compite en la interna con el “hombre de Cornejo”, Rodolfo Suárez, y fue el único que se animó a desafiar al gobernador: “Decidimos que queremos gobernar la provincia de Mendoza y no lo hacemos desde la soberbia, lo hacemos desde la humildad y la pasión. Esa decisión es diez mil veces más importante que cualquier acuerdito de medio pelo de la política. Nos ofrecieron ser vicegobernador y hasta lo que se te ocurra en materia de cargos. Nosotros dijimos no, Mendoza es mucho más potente e importante que someterse a un acuerdo de la política”.

Habitat, Educación y desarrollo económico

El precandidato detalló los tres pilares en los que basará su gestión en caso de ser elegido: El hábitat, la educación pública de calidad para que iguale oportunidades y sea el verdadero motor de la movilidad social y el desarrollo económico para generación de empleo.

Con respecto al hábitat destacó: “Hay 24 mil familias viviendo en asentamientos inestables, que están caídos del sistema y además, está la gran franja que son los sectores medios. Esos sectores hoy pagan alquileres carísimos y no tienen acceso a la vivienda porque seguimos insistiendo en que la única opción es la cooperativa y nos hemos olvidado de los créditos individuales. Es necesario volcar recursos para subsidiar tasas de bancos privados y que la persona sea la propia gestora de su vivienda”.

Con respecto a la Educación, afirmó que es necesaria una transformación de paradigma ya que lo que se tiene actualmente no sirve: “Tenemos que animarnos a ser innovadores. Animarse a transformar el sistema educativo no pasa solamente por un supuesto ítem aula, el cual no decimos que esté mal porque vino a corregir eventuales excesos, pero es estigmatizante”.

“La transformación de la educación tiene que ver con animarse a cambiar el sistema desde lo profundo, salir del sistema enciclopedista -que significa tener una maestra parada frente al aula y 30 niños aburridos mirándose la nunca-, y animarse a entrar al sistema colaborativo. Esto significa eliminar los pupitres, incorporar mesas y que haya interacción humana. Finalmente, hay que animarse a incorporar la tecnología en el aula, para que determinadas materias se dicten mediante tutoriales y las maestras pasen a ser facilitadoras de la clase”.

El tercer motor de Mendoza, según DeMarchi, es la economía. Destacó que nuestra provincia debe comenzar a ser atractiva para ser foco de atención: “A mí La Campagnola no se me hubiera ido. Arcor no se fue porque quebró, se relocalizó y reordenó sus actividades industriales a 200 kilómetros de San Martín. Entonces hay que plantearse, cuáles son los desafíos que tenemos por delante para que otras empresas opten por Mendoza y no por San Luis. Cuáles son las ventajas que no estamos dando. Tenemos provincias vecinas que con muchísimo menos potencial, han tenido un desarrollo increíble que nosotros no”.

“Hay orden, necesitamos desarrollo”

En un juego de signos, se le preguntó qué es lo más y lo menos de la gestión de Cornejo: “Lo más en el orden y lo menos es el diálogo. Se ha dialogado poco y  en consecuencia se ha podido construir pocas políticas de Estado que trasciendan una gestión. Yo no necesito construir una mayoría que significa a ver si consigo un voto más para aprobar una ley, necesito subir al barco a todos para realizar una transformación. Ha faltado consenso. Hay orden, necesitamos desarrollo”.

“Con Macri o sin Macri lo que viene es el cambio de Argentina”

“Creo que el país ha iniciado un proceso de cambio que tiene que ver con la demanda social. Hoy hay dos alternativas fuertes en Argentina: Macri o Cristina. Frente a  esto, estamos transitando en el medio del río y hay dos opciones, o continuamos a la costa del puerto o nos volvemos. Nunca el futuro está en el pasado. Con Macri o sin Macri lo que viene es el cambio de Argentina, esto significa que la gente diga basta de chantas, basta de robos y de instituciones débiles.

Sobre la fórmula presidencial de Unidad Ciudadana de Aníbal Fernández y Cristina Fernández, afirmó: “Creo que tiene que ver con la compra de impunidad futura. Todo tiene que ver con una estrategia político-judicial. Si yo tengo a Maradona en el equipo no lo voy a poner en el banco de suplentes y si ese espacio tiene a Cristina que es quien lidera, pues que vaya como presidente”.

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Por redacción.