Se absolvió a los ex presidentes de Brasil, Lula da Silva y Dilma Rousseff, y a otros dirigentes del Partido de los Trabajadores (PT) que habían sido acusados por la fiscalía general de formar parte de una asociación ilícita.

La destitución de Rousseff sirvió de base para otras acusaciones en que el PT había conformado una banda para desviar dinero público, unos 400 millones de dólares.

La resolución del juez Marcus Reis Bastos involucra a los ex ministros de Hacienda Guido Mantega y Antonio Palocci, y al ex tesorero del PT Joao Vaccari Neto.

«Lula logra la absolución cuando un juez imparcial interviene; el propio juez en su fallo descarta a la acusación por intentar criminalizar la actividad política», dijo el abogado de Lula, Cristiano Zanin Martins.