La recaudación del Estado aumentó 52,1% en junio, pero se ubicó nuevamente muy por debajo de la inflación interanual acumulada, de 59%. De esta forma, lleva un año en caída en términos reales, a pesar de la suba de impuestos establecida en septiembre pasado.

En concreto, la AFIP difundió hoy que el mes pasado se recaudaron $454.442 millones, de los cuales $321.003 millones fueron a través de impuestos.

Producto de la recesión, los tributos vinculados a la actividad y al empleo siguen sin mejorar. La recaudación por IVA creció 38,3% y aportó casi un tercio de los ingresos impositivos, con $127.408 millones.

Del total, $90.943 millones provienen del IVA impositivo, que creció 43,4%, y $38.965 millones del IVA aduanero, con apenas un alza de 31,1%, producto del derrumbe de las importaciones. La información que se divulga de este concepto es la del mes anterior; es decir, la de mayo, donde la inflación acumulada de los últimos 12 meses fue 57,3%, según el Indec.

Por el impuesto a la seguridad social, que está relacionado con el nivel de empleo y los salarios, se recaudaron $92.133 millones, lo que significa una suba nominal de 32%.

Los ingresos por comercio exterior tuvieron un comportamiento mixto. Mientras que los derechos de exportación crecieron 163,1%, producto de la mayor presión impositiva y la suba del tipo de cambio, lo recaudado por importaciones creció apenas un 55,5%. En total aportaron $41.306 millones.

En lo que se refiere a los ingresos por el tributo a los débitos y créditos (más conocido como el impuesto al cheque) se recaudaron $27.331 millones, lo que significa un alza del 35,5%. Esto se vio afectado por un día hábiles menos que tuvo el mes pasado con respecto a junio de 2018. De no ser por eso, la variación habría sido 47,1%, según la AFIP. Los ingresos por ganancias, en tanto, aumentaron un 51,5% y totalizó 136.854 millones.

Fuente La Nación.