Un bebé de 1 año y 10 meses llegó ayer al hospital Scaravelli de Tunuyán con signos de intoxicación por ingerir cocaína. Los médicos determinaron que tenía en su cuerpo cocaína. El hecho ocurrió el viernes, pero el caso trascendió hace unas horas. La mamá, de 22 años, aseguró que le habían dado coca-cola y hierro, y que por eso el chiquito se había descompuesto.

Según los profesionales que lo recibieron, el menor llegó convulsionado. Luego los análisis de sangre se demostró que el menor tenía cocaína en su organismo.

Los papás tienen otros tres hijos de 2 meses, 3 años y 5 años. Quedaron detenidos a disposición de la justicia y los niños con aistencia de la OAL.

Por Redacción