Hace casi 1 año comenzó la implementación de esta técnica de parto en la provincia, los resultados han sido óptimos, tanto para las madres como para sus recién nacidos. Hasta el momento, han nacido 31 bebés mendocinos con este método sin que ninguno de ellos fuese derivado a la sala de Neonatología o tuviesen complicaciones de otro tipo.

Según las encuestas realizadas, 6 de las 31 madres fueron primerizas. El 70% reportó haber tenido dolores leves; un 20% informó de dolores moderados y solo un 10% de las madres sufrió dolores intensos. En ninguno de los casos fueron necesarias las técnicas para facilitar la expulsión del bebé.

Explicó el obstetra Gustavo Rinaudo que ”casi en la totalidad de los 31 partos que se realizaron estuvo presente la pareja de la mamá, lo que significa una importante ayuda psicológica. Asimismo, la duración del trabajo de parto se han visto reducidas de las 8 horas habituales a un promedio entre 2 y 4 horas”.

La técnica denominada «el parto acuático» está inspirada en las técnicas naturales antiguas. Es una modalidad que privilegia lo natural, y en la que el contacto con el agua, a una temperatura de 37 grados, alivia en parte el dolor y hace menos traumático el parto del niño. Además, el procedimiento no es invasivo.

Las futuras mamás que deseen utilizar la técnica para tener un parto de estas características, deben cumplir ciertos requisitos:

· Tener entre 16 y 35 años y un embarazo de bajo riesgo.

· El bebé no pesar más de 4 kilos.

· Durante la gestación, la mamá debe cumplir más de 5 controles prenatales.

· Tener además una pelvis adecuada y presentar análisis serolólogicos que descarten enfermedades infecto contagiosas.

Fuente: Prensa Salud Mendoza.