Desde el Instituto Provincial de la Vivienda, se informó a distintos medios, que no existe la venta de carpetas, ya que hacerlo se convierte en delito.  Aquella persona que realice ésta acción, corre el riesgo de quedarse sin la plata y sin la casa, el que compra.

Se denomina «Carpeta” a una cantidad de cuotas pagas de una vivienda adjudicada por el IPV o por una constructora. Pero cuando se trata de una constructora no hay riesgo ni delito, a diferencia de una Cooperativa de Viviendas cuya carpeta es de un barrio que forma parte de una proyecto del Instituto Provincial que no puede ser transferible bajo ningún concepto.

La política habitacional y la normativa vigente impiden el traspaso de carpetas.

La ley establece que quienes sean seleccionados para obtener una casa se definen en base a prioridades establecidas por el IPV en conjunto con cada municipio.

Por ésto, el Instituto aclara que no construye casas para cualquier persona, sólo para aquellas que más lo necesitan y es por esto, que los municipios y el IPV establecen quiénes son los elegidos. Y  cualquiera que intente o pretenda vender esa ayuda, estará cometiendo un delito, y aquel que compra también.

Por Redacción