Las consecuencias de salud en el tiempo que aparecen en el tiempo son parte de los problemas de elegir en la góndola los productos de segunda y tercera calidad. El alimento lácteo tiene 30 por ciento menos de nutrientes. Las gaseosas, si bien no se aconsejan su consumo, superan la media de azúcar a las tradicionales y se producen con escasas normas de calidad. 

“Cuando se hace difícil llegar a fin de mes, sacrificar una salida o un evento social o la compra de una gaseosa no es tan grave ni preocupante como sacrificar la compra de alimentos variados y completos que hacen a una dieta saludable”, advierte la licenciada en nutrición Teresa Coccaro (MN 5705).

Alimento lácteo

De acuerdo a Coccaro, los alimentos de las segundas, terceras o cuartas marcas tienen menor valor nutritivo. Por el caso, la leche de una submarca “al estar rebajada en agua, tiene un 30% menos de nutrientes”. sugiere la OMS para garantizar los nutrientes indispensables para el desarrollo de un niño- dos vasos de esa leche, o bien otros lácteos para completar el faltante de nutrientes que aporta la leche de una primera marca.

Derivados de la leche

“Supuestamente suplen yogures, leches, chocolatadas o quesos pero no lo son. Además, no advierten claramente a los consumidores que se está comprando otra cosa. Un alimento que tiene apenas un 1% de leche fluida, agua, concentrado lácteo, estabilizantes y almidón está en la misma góndola de la leche real pero con un precio hasta 40% inferior. Genera confusión en el consumidor que ante la falta de acceso a una primera marca, compra confiado y en realidad es un engaño”, analizó la especialista.

Peligro: Gaseosas pindonga

En tanto, las gaseosas de segundas, terceras o cuartas marcas se constató que la diferencia de precio llega hasta el 230% con una de primera línea- tienen un aporte mayor de azucares, aditivos, sodio y conservantes, todos ingredientes nocivos para la salud. De todas formas, para los nutricionistas, “las gaseosas ya sean de primera o segunda marca no se recomienda el consumo”.

Otros alimentos

Otro engaño que aparece en las góndolas es el aceite de oliva de las segundas marcas. “Están compuertas por 40% de oliva y 60% de girasol, lo cual no lo hace 100% saludable y uno piensa que esta comprando oliva cuando en realidad esta comprando mezcla“, señala la nutricionista.

La seudo mayonesa también es otro caso evidente que se vende junto con las mayonesas “de verdad” pero que en ningún lado dice “mayonesa” porque tiene una cantidad de huevo menor al 5% y para ser considerada mayonesa debe tener mayor porcentaje de huevo.

En tanto, los cereales de tipo arroz y fideos de marcas no conocidas carecen de fibra, la cual es de suma importancia -dice la nutricionista- para la prevención de enfermedades cardiovasculares. También se debe tener en cuenta en la etiqueta que el queso rallado, tenga la partícula “queso” porque sino estamos hablando de un producto rallado que no es queso.

Fuente: M1