La explosión de tres coches bomba en Damasco sacudió este domingo la capital siria y mató al menos a 21 personas, mientras las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), el frente de milicias sirio-kurdas aliado de Estados Unidos, continuó su lucha contra el grupo Estado Islámico (EI) en la ciudad norteña de Al Raqa, capital de los yihadistas.

Medios oficiales sirios informaron que dos de los tres coches bombas fueron detectados y detenidos en la ruta que une el aeropuerto con la capital, por lo que fueron detonados «de manera segura» allí. El tercero, en cambio, logró llegar a la plaza Al Gadir, ubicada en el área de Bab Tuma, en el barrio histórico de la capital a primera hora de la mañana, según un comunicado del Ministerio del Interior.

El texto no dio detalles sobre víctimas; sin embargo, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, una organización pro opositora con sede en Londres, informó que en total fallecieron 21 personas, entre ellas los tres conductores de los coches bomba y siete miembros de las fuerzas de seguridad. En tanto, la televisión pública informó que al menos 19 personas perdieron su vida en los ataques, según la agencia de noticias EFE.