Desde algunas horas son numerosos los reclamos en redes sociales de afiliados a PAMI que se ven impedidos de obtener remedios en la farmacia porque los médicos de cabecera se han sumado a la cuarentena. En San Martín, por ejemplo, la situación se hace dificultosa porque algunos médicos aducen que están con consultorios en cuarenta. Piden un mecanismo urgente para adquirir los medicamentos, insulinas y pañales desechables.

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Las inquietudes daban cuenta de las dificultades de aquellos vecinos, con enfermedades frecuentes, para adquirir sus medicamentos. Se detectó que los consultorios particulares, donde atienden los prestadores, estaban cerrados y esa situación les imposibilitaba obtener sus recetas. «Tengo que comprar los inhaladores y la pastillas para la hipertensión y el doctor nos dijo que comienza a atender el 10 de abril. ¿Qué le digo a la farmacia? Quiero una respuesta de PAMI pero no puedo llegar a la oficina», mencionó Raúl, asmático y con problemas de presión alta del departamento de Junín.

En otros lugares del País, los doctores envían las recetas vía whatsapp ó email. Para que luego el familiar del paciente asista a la farmacia a comprar remedios. PAMI ha autorizado los medicamentos hasta el 31 de marzo sin problemas, pero los afiliados se ven impedidos del primer paso, acceder a la receta. Piden a las autoridades sanciones a los prestadores y también alguna forma de impresión de recetas.

Abuelos rehenes

«Yo creo que les cabe responsabilidad a los profesionales en esta crisis. También el Ministerio de Salud, quien realizará los controles desde el área de Fiscalización debería actuar. Los adultos mayores no deben ser rehenes de la pandemia y la especulación», aseguró Carmen Valdez, docente, a cargo de sus padres mayores ambos con insuficiencia renal. «Voy a ver si un farmaceutico amigo me banca los remedios y le daré la receta después. Pero no está bien eso y existen numerosos ancianos que no pueden. PAMI debe tomar cartas en el asunto».

Por redacción