Como es de público conocimiento se está desarrollando la campaña de vacunación a los mayores de 70 años en el Hospital Perrupato, y hoy fue un descontrol. Los factores que llevaron a tener más de una hora de demora fueron varios. Primero se comenzó tarde con la vacunación y segundo nadie brindaba una información a los abuelos que esperaban su turno.

Llamó poderosamente la atención que desde el municipio no se destinara a personal para brindar un apoyo al personal del ejército que estaba en la puerta. Como también destinar sillas para las personas que tuvieron que estar una hora o más esperando su turno. Y no es que llegaban antes, sino que había una hora de retraso en la colocación a los abuelos.

Faltó empatía de un lado y de otro, el personal poco podía hacer ya que, aunque se intentó, no se pudo organizar desde afuera a las casi cientos de personas que aguardaban ser vacunadas.

Mañana continúa la campaña, solo esperamos que esto no vuelva a pasar.