La obra concluirá durante el receso invernal. Se están terminando de colocar 2.400 metros cuadrados de chapas de zinc sobre la cubierta del establecimiento, los cielorrasos y una nueva instalación eléctrica. La inversión supera los $6,6 millones.

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La obra de reemplazo definitivo de toda la cubierta de techo de la escuela 1-055 Corrientes, de San Martín muestra un 98% de avance y la Subsecretaría de Infraestructura Social Básica tiene previsto concluirla durante las vacaciones de invierno.
El objetivo es que la comunidad educativa de la emblemática escuela, ubicada en el radio céntrico del departamento, retorne a las actividades con las nuevas instalaciones funcionando a pleno. Es decir, a fines de julio ya estarán listos el recambio de toda la cubierta, el sistema eléctrico y el remplazo de todo el cielorraso de placas de yeso suspendido.
Por estos días, la firma encargada de los trabajos está terminando de colocar los 2.400 metros cuadrados de chapa de zinc enmalletada que remplazó a la antigua cubierta de teja colonial. Además, continúa instalando las últimas placas del nuevo cielorraso, que también presentaba un desgaste importante debido a la antigüedad del edificio.
A estas tareas se suma la conclusión de la reparación integral de todo el sistema eléctrico de la escuela, dado que ha sufrido, además, el paso de los años y la incidencia de las lluvias.
Detalle de las obras
La obra se ha extendido por un poco más de 6 meses y demandó una inversión oficial superior a los $6.600.000. Los recursos que se utilizaron para financiar las tareas provienen íntegramente del presupuesto provincial.
Sin embargo, la Dirección de Mantenimiento y Reparaciones de Infraestructura Social Básica autorizó un adicional de obra que incluyó la instalación de una cañería de agua que une el tanque elevado y los grupos sanitarios y un reacondicionamiento del sistema de desagüe pluvial. La inversión final ronda los $500 mil.
Falta muy poco para que la escuela Corrientes tenga nuevo techo y sistema eléctric, y ha hecho realidad un anhelo de la comunidad educativa, que ya lleva más de cinco años de postergaciones, desde que la cubierta comenzó a presentar serios problemas de filtraciones a raíz de las lluvias.
La escuela nunca dejó de funcionar para el dictado de clases mientras duró la obra. Siempre se trabajó en paralelo y con todas las medidas de seguridad necesarias.
“Estamos a punto de concluir una obra muy esperada por la comunidad educativa, debido a las postergaciones que tuvo. Falta muy poco para que esté totalmente terminada. Sólo habrá que esperar hasta después de las vacaciones de invierno”, indicó el director de Mantenimiento y Reparaciones de escuelas, Bernardino Rodríguez.