Desde hace unas semanas el nombre de la seño Carolina Gutiérrez ha estado en los principales medios de comunicación de la provincia, el país y también de Latinoamérica. La discusión salió a la luz luego que un grupo de padres denunciara ante la DGE por usar lenguaje inclusivo, a quien era vicedirectora por aquellos días de la Escuela Blanco Encalada de Junín.

“Evidentemente hay malicia detrás de esto. El lenguaje inclusivo es un saludo que utilizo todas las mañanas, digo ‘buenos días a todos, todas y todes’ porque estoy haciendo una maestría en Integración Educativa y Social en la Facultad de Educación y mi tema de tesis es las infancias trans en escuelas primarias de Mendoza.  Me parece reimportante empezar a visibilizar esta problemática en las escuelas”, explicó la docente a «El Otro Diario», cuando la noticia recién salía a la luz.

Además, agregó: “Les deseo a todes un poco menos de temor para enfrentar los cambios del mundo, un poco más de paz y tolerancia para con les otres, y un poco más de valentía para seguir transformando el mundo”.

El precio que tuvo que pagar la docente que sueña con un mundo más justo fue un «traslado preventivo». Según la Dirección General de Escuelas los padres interpretan la manifestación de ese lenguaje como un hecho político.

Andrea Beratz, profesora del secundario Carlos Vergara, de La Plata, explicó en una publicación de Página 12: «En buena hora comenzamos a hablar del lenguaje y sus usos como un hecho político y nos permitimos reflexionar sobre él; aunque parece que para muchos sectores, sólo es político si se utiliza la letra “e”»

«Sabemos que los cambios en el lenguaje se producen por la intensidad en el uso y se adoptan de manera progresiva y espontánea. Pero también, sabemos que los tiempos y las realidades en la escuela no siempre van al compás de lo que la Real Academia Española designa como aceptable. En rigor de verdad, la Real Academia siempre entra tarde en la pista porque lo “aceptable” surge del uso social masivo. Será que esos tiempos escolares, marcados por la realidad de sus actores, llevaron a Carolina a tomar conocimiento sobre la diversidad y los padecimientos en la escuela para hacerlo su tema de tesis. Y acá, la que entró tarde a la pista fue la Dirección General de Escuelas de la provincia de Mendoza, desconociendo su trayectoria», destacó.

El caso de la docente Carolina Gutiérrez puso en agenda un tema que hay que discutirlo: el uso del lenguaje inclusivo en las escuelas. Ante la brecha y la violencia que despertó la discusión de este tema, diferentes colectivos, facultades, agrupaciones, organizaciones y gremios de Mendoza enviaron hicieron saber fuertemente el apoyo al trabajo de la docente con el lenguaje inclusivo en la institución.

El pasado miércoles, la docente decidió enviar una carta abierta expresando sus disculpas por las molestias ocasionadas a la comunidad de Junín, la cual es pacífica y tranquila -según el escrito-. Además, comunicó cuál es su mirada de inclusión: «Inclusión es darle la bienvenida al otro, ese otro que es diferente a mí, por eso la base de nuestra acción pedagógica nace en la empatía, en ponerse en el lugar del otro, de comprenderlo (…)».

Ayer en conferencia de prensa, Gustavo Correa de la CTA, Luis Marzquez de la CGT y Sebastián Henríquez del SUTE, comunicaron las diferentes acciones legales y gremiales que se tomarán en contra de funcionarios de la DGE. Además, aseguraron que lo que sufrió Carolina Gutiérrez es una persecución política por ser delegada gremial de la Central de los Trabajadores.

Por otra parte, Gustavo Correa responsabilizó al Intendente de Junín y candidato a vicegobernador, Mario Abed, por la integridad física de la compañera y su familia, ya que más del 60% de padres que firmaron la nota contra Carolina, militan y adhieren al partido del Intendente, según destacó el comunicado de la CTA.

Por redacción.