La protesta comenzó a las 0 horas del martes e incluyó quema de gomas y cortes. En San Martín el lugar elegido fue FECOVITA. A pesar del justo reclamo de la Federación de Obreros Vitivinícolas de Argentina de mejorar sus salarios paupérrimos, la actividad gremial se concentró en un minúsculo grupo de bodegas prohibiendo el ingreso y egreso de camiones.

El paro, convocado por la federación nacional, es en rechazo a la propuesta salarial de los grandes bodegueros. «Mientras ganaron millones aún durante la cuarentena y aumentaron sus exportaciones, ofrecen un aumento del 30 % que, como denuncian los propios trabajadores, no llega a cubrir lo perdido frente a la inflación en 2020», expresan desde FOEVA.

En lo referente al plan de lucha, la participación en Mendoza, y principalmente en el Este, fue escasa y se esperaba mayor presencia en las calles. No obstante es evidente que se ha cortado la circulación de camiones y por 24 horas, la vendimia se encuentra interrumpida ocasionando pérdidas enormes a la industria vitivinícola.

Por redacción.