Foto: gentileza

Las conocidas hermanas Girola: Ana, Ilda y Lidia, aseguran que fueron estafadas tras la venta que se concretó hace un año atrás cuando entregaron las llaves del tradicional restaurante del Atlético Club San Martín. Más de 50 años al frente de este emprendimiento que hoy se ve trunco por la negligencia de un empresario.

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«La venta se realizó a un empresario de San Martín de nombre Pablo Rodrigo Ortíz, quien le cambió el nombre al lugar por La Tranquera Parrilla. En un primer momento, al cierre de la venta, este hombre hizo entrega de un dinero que sería utilizado por las hemanas Girola, para saldar algunas deudas. Luego de esto, se realizó la firma de un compromiso de pago para concluir la venta definitiva con el titulo de una casa que estaba en venta por parte del empresario», aseguraron.

Lo cierto es que las cosas no se dieron como esperaban ya que «comenzaron las irregularidades en los pagos, en este caso Ortíz entregó cheques denunciados como robados o rebotados». Lo más grave, según trascendió de allegados de las Girola, es que «al parecer la supuesta casa que vendería Pablo Ortíz de su porpiedad -para saldar su deuda- no era de el sino de otra persona».

Ante esto, Sergio Curello Girola, hijo de una de las antiguas propietarias, quien estuvo ayudandolas en la venta del restaurante, ha iniciado las acciones legales correspondientes con el envío de una intimación a Ortíz y la contundente denuncia a la fiscalía por estafa.

Carta Documento que intima a Ortíz, actual «propietario».

Por su parte, Gonzalo Curello, nieto de las conocidas empresarias sanmartinianas, hizo su descargo en su cuenta personal de Facebook denunciando a Ortiz públicamente. Dicha publicación ha cobrado gran notoriedad y esta siendo muy compartida.

Imagen: Facebook de Gonzalo Curello

Por Redacción