Un incremento de más del 40% en la harina obligó a las panaderías a subir los precios, y el kilo de pan ya se vende a 50 pesos. Una caída del 20% en las ventas y el avance clandestino, “debido al cierre de muchas panaderías que siguen operando con las persianas bajas”.

Desde la semana pasada, las etiquetas cambiaron en los comercios de la ciudad, que atraviesan un momento complicado por la suba simultánea de los insumos y las tarifas de electricidad y gas.

“Estamos preocupados por la situación, la harina cuesta casi el doble pero no podemos subir tanto el kilo de pan”, señaló el propietario de una panadería de la zona. Allí, ese producto pasó de 40 a 50 pesos el kilo y aún no alcanza para acompañar los altos costos de producción.

La harina es el insumo indispensable de las panaderías, que tuvieron que incrementar todos sus precios a partir de las últimas subas. Además del pan, también aumentaron los bizcochitos de grasa, los grisines y las marineras. Las facturas, por otro lado, se convirtieron en un alimento privilegiado porque incluyen, también, las subas de la manteca y la margarina.

Por Redaccion.