Jésica Gopar, esposa del submarinista palmirense Fernando Santilli, acusó a la Armada de haber asesinado a su marido y al resto de la tripulación. 

“¿Entienden que mataron al papá de mi hijo y a sus 43 compañeros, camaradas?”, disparó indignada en su cuenta de Twitter. La mujer lanzó el comentario en la red social, la cual quedó imposibilitada de ver en forma pública. Además denunció que las “señales Poseidón” que debía llevar el ARA “estaban vencidas”.

Estas señales a las que hace alusión son uno de los tres sistemas de emergencias que poseía el submarino. Son las bengalas que el ARA San Juan jamás llegó a disparar.

Los submarinos también cuentan con una boya que se dispara desde la profundidad y va atada a un cable de acero que emite una señal satelital. Otra de las medidas de seguridad en caso de una emergencia son las señales de humo: verde para advertir que la situación está controlada y roja en caso de un caso grave.

Además de la denuncia de Gopar se suma la advertencia que la tripulación del viaje anterior del submarino había realizado. En ese viaje, también se filtró agua marina hacia el interior del buque aunque, en esa oportunidad, no alcanzó las baterías.

Fuente: Diario El Sol