Hoy toda la familia está en la casa y el hogar se transformó en un escenario de múltiples actividades a tiempo completo. Las viviendas ya no funcionan solo como tal sino que además se convirtieron en lugares de trabajo, de estudio y de esparcimiento. La cuarentena en Argentina coincidió con el inicio del otoño pero, a poco de comenzar el invierno y tras varios días acumulados con el termómetro en un dígito, uno de los grandes desafíos empieza a ser mantener los ambientes a una temperatura confortable controlando el consumo para no desmayarse cuando lleguen las facturas.

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Las opciones para calefaccionar implican diferentes tecnologías y diversos combustibles. Los artefactos alimentados a gas –sean estufas o calefactores- suelen ser los más recomendados y tienen la ventaja de llevar obligatoriamente desde este año una etiqueta de eficiencia energética (NAG 315 – ENARGAS). También se puede optar por la calefacción eléctrica con caloventores, aire acondicionado, convectores, estufas halógenas o paneles eléctricos. Según un estudio comparativo realizado el año pasado por una empresa de energía, el panel calefactor es la alternativa más eficiente porque uno estándar consume 600 watts por hora (0,6 kWh), tres veces menos que un caloventor y casi dos veces menos que un aire acondicionado en modo calor. Por eso la compañía de electricidad subraya que elegir los artefactos más eficientes puede significar un ahorro de hasta el 70% en la factura. A su vez están los sistemas integrales de calefacción o de calefacción central, como los radiadores o losa radiante. Claves para una calefacción inteligente.

Consejos para ahorrar en las facturas
La calefacción es el mayor consumo energético en el hogar. Por eso, no es una buena opción pretender estar en short y musculosa en pleno junio. Si en verano la norma es mantener los aires acondicionados en 24°, en invierno, la temperatura debería ser de 20°C. Eso es suficiente para lograr que el ambiente tenga condiciones confortables. Además, bajar en 1ºC el termostato puede generar un ahorro del 10% al 20%.

Otro factor crucial es el estado de los artefactos. Se recomienda renovar los que tengan más de 15 años ya que las nuevas tecnologías han evolucionado y logran un uso mucho más eficiente que se transforma en un ahorro significativo en comparación con el gasto de los más antiguos.

Otra medida clave para un uso racional de la energía es calefaccionar los ambientes solo cuando se los está utilizando y, durante la noche, cerrar las cortinas y persianas para evitar pérdidas de calor. Es muy importante controlar que no haya entrada de aire desde afuera y colocar burletes o, idealmente, ventanas con doble vidrio (lo que reduce la pérdida del calor hasta en un 40%).

Con estufas y calefactores, una empresa de gas aconseja también apagar el piloto de los que no se usen. Se calcula que aproximadamente el 5% del total del gas natural consumido en la Argentina se destina a alimentar los pilotos encendidos de todos los equipos de calefacción. Quienes tengan calefacción central y sientan demasiado calor, no deben abrir las ventanas sino cerrar la llave de los radiadores o ajustar el termostato de la caldera a una temperatura razonable.

La seguridad es un factor clave
Según el Ministerio de Salud de la Argentina, cada año mueren unas doscientas personas por intoxicación por monóxido de carbono. Al ser un gas tóxico, sin color ni olor, se lo llama «el asesino invisible». Las intoxicaciones por este gas se producen por la combustión incompleta del carbono presente en el gas pero también en la leña, carbón de leña o kerosene, y cuando el monóxido de carbono ocupa el lugar del oxígeno en el torrente sanguíneo. Pero estas son siempre tragedias evitables. En ese sentido, todo artefacto de gas debe ser instalado por un gasista matriculado y controlado una vez al año. El técnico debe revisar las salidas al exterior de gases quemados y las ventilaciones permanentes reglamentarias (un signo típico de escape al ambiente de gases tóxicos es una mancha oscura en el techo sobre la estufa, o bien junto al recorrido del tubo de salida de gases).

En Argentina está prohibido instalar estufas que no sean de tiro balanceado dentro de los dormitorios o pasillos que conduzcan a ellos y en los baños. Siempre hay que estar atentos a que la llama de los aparatos sea estable, silenciosa, de color azul intenso en su núcleo (y más claro en el exterior, lo que indica que se está dando la combustión completa) y debe estar regulada adecuadamente. De lo contrario, hay que hacer una limpieza y revisión técnica en forma urgente. Es realmente importante limpiar y hacer el mantenimiento de los sistemas de calefacción porque eso reduce el consumo de energía, extiende su vida útil y permite un uso seguro. A su vez, es necesario ventilar los ambientes abriendo las ventanas unos 5 a 10 minutos al día para renovar el aire. Pero, de acuerdo a lo indicado por el Ministerio de Salud, incluso en invierno, debe mantenerse una ventilación abierta en forma permanente en todo ambiente donde haya combustión o una llama (incluyendo estufas sin tiro balanceado o de tipo “infrarrojo”).

Clarín