Bryant González Vázquez y Pablo Urrea Terán son dos venezolanos y aficionados a la ciencia que decidieron dejar Caracas en busca de oportunidades. Desde hace dos años, recorren el mundo con su proyecto Mochileros Astrónomos. Ofrecen talleres y charlas a cambio de alojamiento y colaboración para continuar su viaje.

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Esta semana los jóvenes de 29 y 26 años llegaron a Mendoza para compartir sus experiencias y sus conocimientos sobre el cielo. Participarán en una gran convocatoria para ver el eclipse del 16 de julio que se verá parcialmente en la provincia, entre las 18.30 y las 19.

Se estima que cerca de 3 millones de venezolanos han emigrado del país bolivariano como consecuencia de la crisis y las políticas de Nicolás Maduro. Bryan y Pablo son un ejemplo de esta situación que impulsó a muchos a dejar su familia atrás y usar su ingenio para salir adelante.

“Trabajaba en el Planetario Humboldt de Caracas. Me dedicaba a dar conferencias de ciencia y astronomía, pero cuando comenzó toda esta locura en mi nación decidí migrar. Lo cierto es que era muy difícil hacer la misma labor en otra institución”, indicó Bryant, quien recordó que su fascinación por el cielo empezó a los 10 años.

El joven sostiene que una de las cosas que aprendió en esta aventura es el desapego. “Cuando dejé a toda mi familia allá, mi padre y mis hermanitos, aprendí que lo único que puedo llevar conmigo es lo que entra en mi mochila. Lo bueno es que con WhatsApp uno puede mantenerse cerca de sus seres queridos”, dijo.

Aunque no está recibido de astrónomo, es un gran aficionado y aprendió todo lo que sabe en el Planetario más grande de su país. “Mi idea, entonces, fue llevar las ciencias a cada rincón del continente y salir de mochilero con este proyecto que en un principio se llamó Mochila Astronómica. En ella cargo un sistema solar a escala, láminas, relojes solares y elementos para hacer experimentos”, contó.

Salió solo el 4 de octubre de 2017 haciendo dedo y caminando de a ratos. Mientras que iba haciendo nexos con otros aficionados y miembros de la comunidad astronómica.

Así, anduvo por Colombia, Ecuador y Perú dando charlas en colegios, universidades y hasta en plazas, pasando la gorra y vendiendo un  CD-ROM con información interactiva para financiar su travesía.

Luego, en enero de 2019, se sumó al proyecto Pablo que es fotógrafo y diseñador y quien consideró que podía contar esa experiencia a través  de sus imágenes. Ya llevan 6 países recorridos, entre ellos Bolivia, Paraguay y gran parte de Argentina.

“Mi compañero tuvo que viajar a Buenos Aires pero nos volvemos a reunir en Mendoza para el eclipse”, aclaró Bryan que este jueves visitará el Observatorio De Rayos Cósmicos Pierre Auger.

Después del eclipse emprenderán viaje hacia el Sur para llevar ciencia a Río Negro, Santa Cruz y Ushuaia. “Aún no sabemos qué nos depara, si bien tenemos organizo el viaje, estamos abiertos a vivir nuevas experiencias”, relató.

Las diferencias del cielo latinoamericano

“Los primeros cambios que uno nota cuando va viajando de Norte a Sur son las estrellas. Cambia la perspectiva que uno tiene. En Caracas veía la Estrella Polar, la Osa Mayor y ahora puedo observar la Cruz del Sur, la Nube de Magallanes y la Luna la veo al revés”, comentó.

Mientras que consideró que la contaminación lumínica afecta la visión del cielo nocturno en muchas ciudades de Latinoamérica. “Este viaje además tiene como objetivo promover el astroturismo y la calidad de los cielos”, dijo.

El próximo 16 de julio, junto a El Firmamento, el grupo que difunde la ciencia astronómica en Mendoza dirigido por Walter García organizarán una gran convocatoria con lugar a confirmar.

“Siempre hay cuatro eclipses en el año, dos de Sol y dos de Luna pero no se ven en el mismo sitio todo el tiempo. Este se verá en África, Asia y parte de Europa y aquí al atardecer desde las 18.30 hasta las 19 “, destacó y afirmó que el satélite se verá rojo.

Fuente: Diario El Sol