Los gastos vinculados con la salud en el Gran Mendoza sufrieron en junio un aumento interanual de 74,5%, muy por encima de la media nacional, que se posicionó 61,9%. El valor de las prepagas, los medicamentos y los insumos médicos incidieron en estos números, según el último informe  del Índice de Precios al Consumidor del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC)  y de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (deie).

En detalle, tomando como referencia Cuyo, se dio una variación interanual del 85,8% correspondiente a productos medicinales, artefactos y equipos para la salud y 38,5% a gastos de prepaga.

Desde el Colegio Farmacéutico de Mendoza advirtieron que la inflación y la suba del dólar están provocando un fuerte incremento del precio de los remedios así como también de todos los equipamientos para la salud. Como consecuencia, la población en riesgo deja de consumir su medicación o lo hace de manera limitada para generar un ahorro económico.

En cuanto a las prepagas, adecuaron su valor en febrero (5%) y en mayo (7,5%). En tanto, la Secretaría de Salud de la Nación estableció incrementos del 17,5% a aplicar en tres tramos no acumulativos; en julio (5,5%), agosto (6%) y septiembre (6%). Es decir que al finalizar el año, los ajustes llegarán al 30%.

Los datos del INDEC

Según se desprende del estudio que fue presentado este martes, la inflación de junio en la Argentina fue del 2,7% y acumuló un alza de 22,4% respecto de diciembre y 55,8% en relación con igual período de 2018.

En tanto, en la provincia fue del 2,6% y acumuló en los  seis primeros meses del año 21,8%. En este sentido, el mayor impacto se registró en los rubros Salud (4,1%), Otros bienes y servicios (3,8%) y Alimentos (3,6%).

El impacto en los medicamentos

El Observatorio de Salud Medicamentos y Sociedad de la Confederación Farmacéutica Argentina determinó que existe una baja importante en la dispensa en unidades de todos los grupos farmacológicos, sobre todo en los grupos que incluyen fármacos para patologías crónicas.

Durante abril de  2019 se dispensaron 3.057.965 unidades menos que en el mismo mes del  2018, es decir, una caída del 5%.

«Es preocupante porque no hablamos de unidad de ropa si no de la salud. La consulta es permanente, preguntan por los genéricos y cuál es el más importante de los prescriptos para comprar lo esencial», indicó Mario Valestra,  presidente de la entidad.

Y sostuvo que en el 2018 hubo un acompañamiento de precios promedio a lo que fue la inflación, cerca de 55%. «Pero en los primeros cinco meses de este año íbamos por lo menos 10 puntos arriba. Aumentaron entre 3% y 5% mensual», aclaró.

En este sentido, señaló que los formadores de precios son las industrias farmacéuticas con autorización del Estado. «Los medicamentos van atados al dólar junto a los insumos. La materia prima que son las monodrogas son todas importadas», dijo.

Cambio de planes y traspasos

La crisis económica que atraviesa el país y el aumento constante de las prepagas generó que cientos de familias resignaran la cobertura de medicina que tenían contratada. Mientras que algunos la dieron de baja y se cambiaron a la obra social o al hospital público, otros decidieron optar por planes más económicos dentro de la misma entidad.

Las últimas estadísticas del sector marcan que cerca de 6 millones de argentinos utilizan servicios de medicina prepaga  privada. De estos, el grueso utiliza sus aportes de la Seguridad Social  para pagar total o parcialmente la cuota. Debido a los aumentos, una persona que sola de  20 y 30 hoy, por el mismo plan, paga no menos de $4.000. En tanto, un matrimonio joven con dos hijos, cerca de $9.000, cuando años atrás pagaba poco más de la mitad.

Para determinar estos ajustes, la Nación ponen en consideración algunos indicadores como el de inflación e IPC, ajuste de salarios y paritarias por sector.

«Cada asociado busca su alternativa ante la crisis. Depende del asociado y de su bolsillo. El que no puede pagar viene a ver qué se le puede ofrecer de cambio de planes», señalaron desde una de las entidades nacionales de medicina prepaga con sede en Mendoza.

Aclaró que muchos de los son absorbidos por las obras sociales y prepagas que deben cubrir el 100% en medicamentos y reactivos de diagnóstico para autocontrol de los pacientes con diabetes, por ejemplo.

«Esto también provoca un desfasaje en los costos. Hay medicamentos nuevos que ha aprobado la Administración Nacional de Medicamentos y Tecnología Médica (ANMAT) que son muy caros».

Si bien desde las entidades de Medicina Prepaga prefirieron hablar de un estancamiento en el número de ingresos de nuevos afiliados, más que del traspaso a las obras sociales, Martín Galera, director Comercial de la Obra Social de Empleados Públicos (OSEP), sostuvo que las consultas para sumarse son constantes.

Sobre el aumento de 74% en los gastos de salud, señaló que la crisis golpea fuerte a los prestadores. «La forma de ir acompañando el proceso inflacionario de las prepagas es ir elevando el valor de su cuota. En nuestros casos es más delicado, ya que el aporte de mi afiliado siempre está atado  a una paritaria y ésta siempre va atada a la inflación», dijo.

«Tenemos mayores costos y los ingresos son muchos más lentos. Asimismo los médicos que atienden en la prepagas son los mismos que atienden en las obras sociales y pretenden tener un valor homogéneo. Más allá de que podamos mejorar los valores porque tenemos mayor caudal de gente», detalló Galera.

Por otro lado, aclaró que los planes destinados a personas mayores en las prepagas son elevadísimos y los «expulsan».  «En cambio, nuestros afiliados se quedan hasta el último día de su vida. Tenemos 60 mil afiliados mayores de 65 años», graficó.

Fuente: Diario El Sol