El máximo tribunal modificó la jurisprudencia y determinó que una persona debe ir a prisión cuando acabe todo el proceso y se superen todas las instancias.

Por 6 votos a 5, la Corte Suprema de Brasil cambió las medidas sobre el cumplimiento de la condenas, lo que permitirá la liberación del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

La Corte alteró la jurisprudencia, es decir la ley establecida en 2016, según la cual un condenado en segunda instancia ya podía ingresar a prisión, aún con apelaciones pendientes en otros dos tribunales superiores.

La resolución de este jueves establece que una pena de prisión sólo podrá ejecutarse cuando acabe todo el proceso de apelaciones. Lula permanece en la cárcel brasilera desde abril de 2018 y condenado a ocho años, aún contempla un último recurso, ya presentado y aún no juzgado en la propia Corte Suprema.