En un contexto donde no se pueden pagar aguinaldos, la deuda en dólares de la Provincia tira la soga y el COVID-19 se propaga día a día, el ex gobernador de Mendoza, habla de «Mendo Exit», mientras Rodolfo Suárez, pide por favor efectivo fresco al gobierno nacional.

Alfredo Cornejo aseguró que “Portezuelo del Viento parece una obra maldita para una provincia maldita”. Y apuntó directamente al Gobierno Nacional: “Acá se está perjudicando a Mendoza. La obra la trabó el Gobierno Nacional al desarchivar el pedido de laudo presidencial de La Pampa”, remató el diputado nacional de la UCR en diálogo con Radio Nihuil.

Y siguió disparando contra el Ejecutivo Nacional por las demoras en la concreción de la obra hidroeléctrica de Malargüe: “Es un problema político, no es un tema económico. El Gobierno Nacional desarchivó el expediente y enderezó a las tres provincias (Neuquén, Buenos Aires y Río Negro) para que voten junto a La Pampa. Los técnicos quieren esta obra y están a favor. Es un tema político”.

Mientras tanto en la Mendoza real, el recientemente asumido gobernador Rodolfo Suárez, heredó la pesada herencia de Cornejo. La deuda en bonos extranjeros y la creciente demanda de dinero para paliar el gasto público mendocino dinamitaron los primeros sueños del ex intendente de Capital. La primera posta post electoral fue activar las dinamitas de la minería en todo el territorio y la cachetada popular fue contundente. Mendoza defiende el agua.

Luego fue el NO PAGO de aguinaldos y la postergación de los mismos para el mes de septiembre a empleados públicos provinciales. Nunca en la historia de la Provincia sucedió algo similar y por mucho menos, gobernadores anteriores soportaron el hacha sindical. Hoy las agrupaciones de trabajadores no hacen tronar el escarmiento, por el contrario mantienen un silencio de radio. Ahora se suma las declaraciones de funcionarios vecinos que hablan de circulación comunitaria, mientras los casos de COVID-19 se duplicaron en menos de 30 días.

Cornejo se sumó a la polémico del “Mendozaexit”. “Mendoza tiene todo para vivir como un país independiente pero no lo tiene hoy, hoy necesita de la Argentina. Argentina hoy perjudica a Mendoza en la negociación de deuda internacional, en la calificación de riesgo. Mendoza podría hacerlo pero debería tener un programa común de su élite política empresaria para desarrollar ese camino”, dijo el exgobernador.

“La verdad que no me gusta separarnos de la Nación, pero ellos están obligando a Mendoza a autoafirmarse en su propios valores, en sus identidades. Estamos lejos de tener autonomía con nuestra actual estructura productiva, pero creo que hay que pensarlo seriamente”, agregó.

Por redacción.