Nuestra provincia esta atravesando la mayor crisis hídrica desde que hay registros oficiales acerca de la escasez de agua. Según los datos administrados por Irrigación, esta temporada será aún más seca que la anterior.

Las seis cuencas más importantes de la provincia que son los fundamentales en el territorio provincial se encuentran en una situación crítica. No sólo se espera una temporada seca, sino que se espera la peor de los últimos 33 años. De hecho, si consideramos las cuencas principales, será la peor temporada de los últimos 46 años.

Desde el Departamento General de Irrigación la “nueva normalidad” puesto que ya no se habla más de “emergencia hídrica” la próxima temporada de primavera y verano asoma como la más crítica a lo largo de la historia.

En los próximos meses de este año habrá un 11% menos de agua que el año pasado en el caudal de los ríos que conforman las cuencas Mendoza, Tunuyán, Diamante, Atuel, Malargüe y Grande.

 

“Tenemos que cambiar el paradigma de ir detrás de los problemas y empezar a ser predictivos y tomar medidas previas. Este año va a ser más duro y difícil que el anterior”, indicó el superintendente de Irrigación, Sergio Marinelli.