Se pretende dar diversas soluciones, aunque dependería de Chile para que se puedan  implementar. En tanto, la preocupación actual, es que si al habitual caos que se generan todos los años en el paso Internacional Cristo Redentor se le suma la visita del papa Francisco, esto podría derivar en un colapso de vehículos.

En este momento, la noticia es que aquellos que se trasladen hacia el vecino país, a partir de 2018, lo harían en tandas de 300 autos, repartidos en distintos puntos de la montaña.

Cabe destacar que el próximo lunes 15 de enero, hasta el jueves 18, el Francisco Bergoglio visitará  Chile y brindará tres misas masivas en la capital de dicho país y en las ciudades de Temuco e Iquique.

Como se prevé, la asistencia de congregantes de diversos lugares al vecino país y de Argentina, será intensa por lo que los problemas respecto al tránsito de vehículos estarán a la orden del día.

Por esto mismo, el día de ayer en Uspallata, se llevó a cabo una reunión de representantes del ministerio del Interior, Aduana y Gendarmería para lograr establecer acciones  que se pueden ir confirmando sin necesidad de esperar a las autoridades chilenas.

Según aseguró a distinto medios,  Néstor Majul subsecretario de Relaciones Institucionales del Ministerio de Seguridad, desde los primeros días de mes próximo, una de las medidas será que los autos vayan pasando por tandas, evitando que los rodados se acumulen en Los Libertadores, causando que muchas personas queden lejos de sitios con servicios.

Luego agregó; «Tenemos la intención de ir largando 300 autos por hora. Los filtros van a estar puestos en Luján de Cuyo, en la entrada de la ruta 7, en Potrerillos y Uspallata. La idea es que los autos particulares no se queden 7 horas en la montaña”, explicó el funcionario provincial».

En conclusión, la idea es otorgar un número por auto de  grupos de 300, para evadir el exceso de velocidades en la ruta por querer llegar antes.

Por Redacción