Ante el anuncio del próximo incremento del precio de la tarifa eléctrica también para los productores agrícolas, ACOVI sostiene que es un nuevo golpe a la actividad primaria que se suma al complejo escenario del 2019 y que el productor no está en condiciones de hacer frente a la acumulación de aumentos nacionales y provinciales de la tarifa eléctrica.

En efecto, ya en mayo de 2019 el productor se encontraba por debajo del punto de equilibrio requiriendo un incremento de 85% en el precio de su producto o bien un incremento de 150% en su rendimiento por hectárea para equilibrar ingresos y costos. Hace un año se encontraba por encima del punto de equilibrio.

Como dato ilustrativo, para que un productor de vino tinto genérico pueda adquirir hoy los mismos bienes y servicios que compraba hace un año, el precio de su producto debería rondar los $16,75 por litro (precio de mercado de mayo $7,40). En el caso del vino blanco genérico, debería tener un valor cercano a los $11 por litro (precio de mercado de mayo $6,32).

Nicolás Vicchi, Subgerente de Acovi añadió: “Trabajamos en conjunto con el EPRE y nuestro Observatorio Cooperativo para ver de qué manera podemos disminuir el impacto. Una forma es la estabilización de la factura eléctrica en la factura eléctrica del productor que riega con pozo, y así disminuir el impacto en los momentos de mayores costos de producción. Sabemos que no es la solución al problema de fondo. Por eso es urgente lograr herramientas de financiamiento con tasas realistas que otorguen la posibilidad de lograr mayor eficiencia, cambio de equipos, tecnificación de riego e incorporación de energías renovables”.

Desde Acovi proponen que la estabilización sea optativa, ya que los meses de mayores costos de producción coinciden con los meses de mayor consumo del pozo. La medida implica que el productor pague más el consumo energético en los meses con menor costo de producción (después de la cosecha) y que pague menos en los momentos en que mayor uso del pozo hace, que es previo a la cosecha.

Los productores de Mendoza aseguran que necesitan de forma urgente líneas de financiamiento y una notable disminución de la presión tributaria en las facturas del riego, entre otras medidas impostergables.

Fuente: Prensa ACOVI