Olvidados y carentes de derechos, se sienten los vecinos de esta localidad del interior del distrito Montecaseros en San Martín.  Una vecina exhibió en la red social Facebook un intento de garita hecha de cañas y parantes de madera donde los pasajeros esperan el colectivo. Reclaman a las autoridades que lleven mejoras urgentes a esa zona del distrito. Luminarias, asfalto y una nueva garita están en las prioridades.

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El artefacto, si es que se puede llamar a una ramada para cubrirse de los rayos solares, de las lluvias y del frío, se construyó de manera improvisada por un grupo de vecinos. Todavía está allí, intacto, aunque abatido por los vientos y la arena que corroe las estructuras. Cuando la parada se encuentra ausente de pasajeros, a veces, los animales del campo descasan del sol o se cubren de la helada que golpea fuerte los amaneceres de las zonas vitícolas. En ocasiones, de noche, es lugar para actividades poco gratas como paradas románticas de automóviles que buscan salir de la distante ciudad o la ingesta de elementos de procedencia dudosa. Los que desean ver esta postal de manera presencial pueden hacerlo de dos maneras. Viajar unos minutos en algún rodado, o desde la terminal de San Martín solicitarle al chofer que les dé un boleto a la “parada vintage” de Montecaseros.

Ellos, los vecinos, no quieren privilegios, pero por lo menos que sus calles tengan asfalto y luminarias, junto a una parada de colectivos que tenga materiales realmente duraderos y dignos para mitigar el tiempo de espera de las inestables frecuencias de los transportes públicos de pasajeros. Claro está, “la garita vintage”, es sólo una expresión de sarcasmo de una comunidad asteada de ver como se reparan o se reasfaltan más de tres veces barriadas céntricas del departamento de San Martín y ni siquiera se llega con el equipo regador y áridos a una comunidad como es Colonia Lambaré y Colonia Charabones. No es la Patagonia ni la Antártida, está a 35 minutos en automóvil del kilómetro 0 de la Ciudad de San Martín.

El 24 de Julio, en un posteo de Facebook, que poco eco tuvo en los medios de comunicación, una señorita de nombre Janet, clavó una daga de realidad a los lectores. “Espero que lo vea quien lo tiene que ver”, comenzó. Tajante, pero con la frontalidad y el apego de su tierra como aquel que siente propio la zona rural. “Nuestra comunidad se conforma con familias que viven de fincas de la zona, no contamos con barrio ni nada de eso, sólo una escuelita y un centro de salud. Un pueblo olvidado, quiero creer que no es porque vivimos en el campo”, continúa.

Otra «garita modelo 2020» en calle 8 del distrito de Montecaseros

“Los chicos de Lambaré, tienen que caminar hasta ciertos puntos del carril para poder tomar un colectivo, así como todos los que vivimos acá lo hacemos. El verano pasado me encontré con esto, esta Garita improvisada por las mismas familias para poder resguardarse de las altas temperaturas a la hora de esperar el colectivo. Los chicos que viajan a la escuela secundaria, esperan ahí el colectivo justo en la esquina de Carril Zapata y Villarruel. Y así como ese, otros puntos más”, manifiesta Janet quien recibió una catarata de comentarios avalando la triste realidad de Colonia Lambaré y Charabones.

Ante el inminente apoyo de su comunidad se animó, Janet, a solicitar luminarias, mejoras en el asfaltado y una garita nueva antes de volver a la normalidad escolar. Si a los chicos de distintas zonas rurales le sumamos los magros ingresos por la actividad primaria de sus padres el cuadro es de urgencia. Las zapatillas se gastan más rápido para aquellos caminantes que hacen camino al andar por calles de guadales y espinosa vegetación mendocina. Con el calor, con la helada, con el agua de lluvia, va el estudiante a buscar un futuro mejor y soñar con un departamento, una provincia y una nación mejor. No les hablen de obstáculos a aquellos padres que deben esperar con sus hijos a la intemperie, el colectivo que muchas veces llega, para llevar a sus hijos a centros asistenciales complejos o hacer las compras indispensables.

 “Mujer bonita es aquella mujer que lucha”

Aitor Cuervo Taboada fue contundente en su prosa, luego hecha canción, al referirse a la intromisión justa de la mujer que pelea por sus derechos. Así fue, que Janet Gabriela, ya consiguió que la luminaria pronto llegue a esa esquina del distrito Montecaseros tras la gestión del presidente José Álvarez de la Cooperativa Eléctrica Alto Verde y Algarrobo Grande. Pronto esperan la presencia de Vialidad Provincial para corregir el trazado del Carril Zapata y de la comuna para construir con materiales de calidad una garita nueva para el colectivo.

Casualidad o no, otra mujer tomó la palabra en un comentario. Se trata de Silvia Guaquinchay quien escribe que “… estamos olvidados y todavía se burlan de nuestra desgracia no les importan las zonas rurales. Hay pocos votos y siempre se van en puras promesas. Por eso tenemos que unirnos como comunidad trabajar junto para mejorar nuestra calidad de vida…”, expresó. Es el deseo de muchos, que Silvia, también nos dé un baño de realidad y sus palabras pierdan fuerzas con acciones concretas. Silvia también desea equivocarse y que pronto las promesas se materialicen en un pequeño rincón, del interior de Montecaseros, del interior de San Martín, del interior de Mendoza y del interior de la Argentina.

Por redacción.