En el este mendocino comenzó hace un tiempo una innovadora iniciativa que permite la interacción de estudiantes de Psicología de la Universidad de Congreso con los ciudadanos.

Se trata de El Mono Enjaulado, quienes esta semana hablarán sobre los trastornos del espectro autista, específicamente desarrollando el autismo en sí y el síndrome de Asperger. A continuación, el informe de Los Monos:

Alguna vez hemos escuchado respecto a esta problemática que suele afectar a ciertas personas, pero ¿Qué es lo que sabemos realmente del tema? La verdad es que muy poco o para muchos, sólo lo que hemos podido ver en series o películas donde hay una persona con uno de estos trastornos.

Cuando hablamos de autismo y Asperger, los especialistas del área de la salud han llegado a un acuerdo para definirlos como trastornos en el desarrollo evolutivo de la persona pero no han logrado dar con una respuesta a cuáles son las causas que lo provocan. Una persona con autismo se ve afectado en tres aspectos: en las relaciones sociales, en la comunicación, que también incluye el lenguaje y por último la falta de flexibilidad mental y de comportamientos.

A pesar de que el parecen tener mucho en común existen diferencias entre estos síndromes, por ejemplo en el lenguaje y comportamiento, ya que una persona con autismo posee muy poca habilidad lingüística y su comportamiento en casos muy extremos lo lleva a mantenerse alejado del mundo. Mientras que alguien con asperger, posee un alto nivel intelectual, que provoca que hable sorprendentemente respecto a un tema y puede llegar a ser reconocido como “prodigio”.

Lo extraño en el autismo es que al inicio de su vida el bebé no suele mostrar síntomas, es alrededor de los 16 meses que al niño pareciera que comienza a invadirlo la soledad y termina por aislarse de su entorno y la realidad. Pero en el síndrome de Asperger los síntomas suelen aparecer en edades más avanzadas incluso en su adolescencia.

A pesar de las profundas investigaciones del tema, el autismo sigue siendo un enigma y presenta un gran desafío tanto para la educación como para la familia de alguien con espectro autista. Para la Educación, en tanto que es necesario dos cosas: diversidad y personalización para que se logre exitosamente una inclusión y el niño pueda desenvolverse en ese ámbito.

Y para la familia la dificultad para poder relacionarse con el niño, ya que es muy difícil comprender lo que le sucede. Por eso es necesario un proceso de aprendizaje y de constante ayuda de parte de profesionales, y acompañamiento terapéutico, para que así la familia pueda contar con herramientas para conectarse con él.

Una mamá de un niño con trastorno del espectro autista, dejó en el programa de radio un mensaje para los papás de niños con TEA: “que se armen de paciencia, los quieran mucho y que luchen por los derechos. Que se asesoren para poder obtener los mejores tratamientos para sus hijos”

Tenemos un desafío como personas, luchar por los derechos de todos, la integración es primordial porque nuestro mundo es humano a partir de las diferencias.

Fuente: Estudiantes Psicología de la Universidad de Congreso