La cadena de electrodomésticos Ribeiro solicitó ante el Gobierno el procedimiento preventivo de crisis y negociará con los sindicatos de Camioneros y Comercio una reestructuración de su organización para “reducir costos”. La compañía argumentó que pidió ese recurso ante la Secretaría de Trabajo por la coyuntura actual, que incluye caídas de 50% en las ventas de ese sector.

Ribeiro envió este lunes una comunicación a sus inversores a través de la Comisión Nacional de Valores en que el ingreso a PPC tiene lugar “con el fin de tomar una serie de medidas tendientes a adecuar y reestructurar diferentes estructuras internas de la empresa” de forma tal de “optimizar sus recursos y reduciendo costos”.

El PPC es el recurso al que acuden las empresas en problemas para tratar de llegar a un acuerdo con los gremios y readecuar su estructura de mano de obra ante la inminencia de suspensiones o despidos y para evitar cierres.

Está dirigido a aquellas empresas que busquen afectar a determinado porcentaje de su personal, que va de entre 5 a 15% según el tamaño de la compañía. El procedimiento de crisis sienta en la misma mesa a la empresa y a los representantes sindicales de esa rama laboral para llegar a un acuerdo que, en principio, evite las desvinculaciones o suspensiones de personal y, en el peor de los casos, asegure el pago de indemnizaciones.

Desde la secretaría que encabeza Lucas Aparicio aseguraron que el reclamo de procedimiento de crisis de la cadena de electrodomésticos incluye “tanto el sector de comercio como el de transporte de la compañía”.

“Durante la semana anterior se desarrolló una primera audiencia con la presencia de los dirigentes del gremio de Camioneros para trabajar sobre la situación de la empresa, y esta semana se hará lo propio con el gremio de Comercio, a partir de lo cual se evaluarán las alternativas existentes”, explicaron desde Trabajo.

En 2018, según cifras preliminares de la Secretaría de Trabajo, 146 firmas ingresaron en PPC. El año anterior habían sido 83, lo que implica un incremento de 76%. Y en comparación con 2016, el primer año pleno de mandato de Mauricio Macri, el número trepó 160%, ya que habían sido 56.

 

Fuente: tn.com.ar