Es uno de los gremios más castigados desde los últimos cuatro años. Ha perdido el 66 % del haber, en relación a las paritarias y la canásta básica del INDEC. Numerosos empleados de todas las comunas no alcanzan al valor de una jubilación mínima. Mucho menos a satisfacer la canasta básica. Faltan respuestas concretas. 

En general, las comunas acordaron un suba del 35% frente al 66% de la inflación acumulada en 2019. La caída del salario se vienen acumulando desde 2014, y es por esto que en la actualidad, cientos de municipales no superan en la clase inicial los 9.191 pesos de básico en sus haberes por la jornada de 36 horas semanales. Menos, por ejemplo que la mínima de un jubilado y cerca de una AUH con tres hijos a cargo. En otros gremios, como el docente o el gobierno provincial, la cláusula gatillo amortiguó el aumento de los bienes y servicios.

A ésto se suma las básicas condiciones en materia de elementos de seguridad y vestimenta del personal que realiza tareas de mantenimiento y obras. A la redacción, aportaron un cuadro salarial, que está publicado en una red social de empleados municipales donde se explica la caída dramática de los bolsillos del sector.

Fuente: Facebook Empleados Municipales de Mendoza

Hoy, el salario mínimo vital y móvil, supera los 17.000 pesos mensuales. Es por eso que el desfase de lo realmente recibido y lo necesario se hace cada vez más amplio. ATE y el Sindicato de Empleados Municipales de Mendoza participan en las negociaciones paritarias, pero están supeditadas al poder político que muchas veces dificulta la tarea de recomponer el salario. Las comunas, en su mayoría, aplican items como la función crítica, la mayor responsabilidad o mayor dedicación, que se entregan  discrecionalmente, y peor aún, atados a la ausencia de discusión salarial, como posible reprimenda en caso de acciones en la lucha salarial.

En el rubro alimentación y servicios el aumento 2019 ha sido notable. Muchos agentes manifiestan la dificultad de pagar alquileres o créditos UVA. Ni hablar la reducción en materia de salud, dejando de lado medicaciones. Más aún, evitando costes en materia de educación secundaria, porque el nivel terciario y universitario, se hace insostenible.

Las fuentes nacionales

En la temática de precarización laboral, ATE por ejemplo, ha contabilizado la existencia de hasta 17 modalidades distintas de contratación. En los municipios es común oír hablar de monotributo, becas, tutorías, planes de inclusión, o jornalizados, entre otras variables. En este grupo de trabajadores los salarios se comprimen en una franja que va de entre los 5.000 y 8.000 pesos. Y el problema es abismal: no solo casi el 100% del total no alcanzan a cubrir el costo de la canasta básica, la inmensa mayoría de ellos perciban salarios por debajo de los 17000 pesos, establecido por el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVyM).

Por redacción.