En algún momento logró ser el modelo a nivel nacional. El Instituto de Rehabilitación e Integración del Discapacitado (IRID) no ha sido ajeno a la crisis económica que azota al País y ha comenzado, desde algunos meses, a transitar desequilibrios en el pago de haberes a empleados.

Esta problemática no se hizo esperar, siendo numerosas las muestras de apoyo que se sumaron al reclamo de trabajadores que tienen la noble tarea de estimular e integrar a la sociedad a numerosos rivadavienses, en particular, y del Este de Mendoza. El comunicado dice:

«Nosotros los profesionales del Instituto de Rehabilitacion e Integración del Discapacitado (IRID) nos dirigimos a Uds para solicitar apoyo y comprensión a la situación que hoy nos aqueja. Durante el año laboral 2019 hemos vivido constantes situaciones de irregularidad referidas a los pagos de nuestros haberes. Al día de la fecha se nos adeudan los sueldos de octubre, noviembre y diciembre sumado a deudas parciales de los meses comprendidos de abril a septiembre. Solicitamos por este medio la intervención, apoyo y comprensión de la comunidad y de los actores responsables de esta irregularidad ya que esto no solo se confiere a nuestros sueldos sino también compromete la atención de nuestros pacientes: bebés, niños y jóvenes con discapacidad. El equipo de terapeutas de IRID realiza un esfuerzo muy grande para afrontar los desafíos y aminorar el impacto pero hoy ésto ya es insuficiente y no podemos seguir afrontando esta inestabilidad económica. Rogamos pronta atención y solución a nuestro reclamo».

Desde los denunciantes de esta problemática no se trata de encontrar culpables, sino soluciones urgentes porque las necesidades no esperan. Alguno reclaman a las autoridades integradas por padres de la entidad para que tomen cartas reales en el asunto. Otros mencionan que el atraso en el pago de obras sociales da peligro a la continuidad de IRID, y otras entidades similares.

Un extracto de Diario Los Andes del 12 de septiembre del año pasado adelantaba la problemática que hoy se ha agudizado. Bajo el subtítulo «Atrasos», el presidente del instituto, Leandro Gargantini, aceptó que el atraso en los pagos por parte de las prestadoras de salud les ha impedido pagar los sueldos adecuadamente y que por ello, profesionales que venían de zonas alejadas dejaron de asistir.

“La mayoría de las obras sociales empezaron a dejar de pagar hace cinco meses, ahora por las gestiones algunas están pagando”, señaló. Las especialidades más afectadas son Fonoaudiología, Kinesiología y Terapia Ocupacional.

Por redacción