
El intendente de Godoy Cruz, Diego Costarelli, ha puesto en marcha un ambicioso plan para transformar las 42 hectáreas del Hipódromo de Mendoza en un polo de desarrollo urbano sin precedentes. El proyecto contempla la construcción de torres de departamentos premium, un hospital de alta complejidad y una sede universitaria, todo orientado a un segmento de clase media-alta, lo que obligaría a la reubicación definitiva de la actividad hípica, que depende del Instituto Provincial de Juegos y Casinos.

Ante la inminente mudanza, el intendente de Junín, Mario Abed, se posicionó sobre la posibilidad de recibir la infraestructura del turf en el Este mendocino. Si bien reconoció que el departamento es uno de los interesados, Abed mantuvo una postura cauta y realista frente a la magnitud del traslado. "Es una posibilidad… eso demanda mucha inversión… ese es el gran interrogante", señaló el jefe comunal, poniendo el foco en el financiamiento necesario para una obra de tal envergadura, que hoy aparece como el principal obstáculo para concretar el traslado.
Por otro lado, y ante las especulaciones sobre posibles locaciones dentro del departamento, se ha descartado de plano que el predio Dueño del Sol sea considerado para este fin.
“Una sola vez se habló y hace bastante tiempo atrás con el Intendente Costarelli”, y no he vuelto a hablar del tema no con el tni con el gobernador”, finalizó Abed. Mientras Godoy Cruz avanza con la proyección inmobiliaria, el futuro del turf mendocino queda supeditado a una ingeniería financiera que aún no está clara.






