En abril creció 0,8% y la estimación anualizada trepó de 3,6% a 4,2%, el mayor aumento en los últimos casi 14 años. El precio del oro caía el martes, ya que un dólar más fuerte restaba atractivo al lingote, mientras los inversores esperan un nuevo reporte sobre la inflación en Estados Unidos en busca de pistas sobre la rapidez con la que la Reserva Federal empezará a reducir su estímulo monetario.

El índice de precios al consumidor de mayo en Estados Unidos se conocerá el próximo jueves. En abril creció 0,8% y la estimación anualizada trepó de 3,6% a 4,2%, el mayor aumento en los últimos casi 14 años y la segunda más alta desde la época del fin de la Guerra Fría. En este marco, el oro al contado cedía un 0,3%, a 1.893,51 dólares la onza, mientras que los futuros del oro en Estados Unidos bajaban un 0,1%, a 1.896,30 dólares.

Al mismo tiempo, el índice dólar ganaba un 0,2%, encareciendo el oro para los tenedores de otras monedas. Como el lingote ha sido incapaz de superar los 1.900 dólares un par de veces, «es casi seguro que eso signifique que algunas personas estarán operando en ese rango y simplemente entren y salgan», dijo Rhona O’Connell, analista de StoneX.

«Si los propietarios de pequeñas empresas pudieran contratar más trabajadores para atender a los clientes, las ventas serían más altas y se acercarían a niveles pre COVID», dijo en un comunicado el economista jefe de NFIB, Bill Dunkelberg.

«Además, la inflación en Main Street es desenfrenada y los propietarios de pequeñas empresas no están seguros de las condiciones comerciales futuras», señaló el experto.

Un 27% neto de las empresas tiene previsto crear nuevos puestos de trabajo en los próximos tres meses, 6 puntos más que en abril y una cifra que marca un récord. La semana pasada, el grupo comercial dijo en su informe mensual de empleos que un nivel récord de 48% de propietarios de pequeñas empresas reportaron vacantes de trabajo sin cubrir en mayo sobre una base ajustada estacionalmente, frente al 44% en abril.

Fuente: Ámbito