La abogada de la madre de Florencia pidió se considere el estado mental de su defendida y en su estrategia incluyó los dibujos de los hijos de Carina Di Marco, que habían dibujado a Lucas Goméz, asesino de la menor, como un «monstruo».

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«El nene dibujó a su padre como un monstruo, con garras y con un rostro de Hannibal. Esa era la proyección que tenía de Gómez», dijo Karina Mantelli, la abogada de la madre de Florencia Di Marco, la niña mendocina asesinada y violada por su padrastro en San Luis.

Así se refirió a la percepción que tenía el hijo de 9 años que tuvo Carina Di Marco con el acusado del crimen de la pequeña. En declaraciones a los medios dijo que la jueza por el momento no autorizó las pericias psicológicas que pidió para su defendida (imputada como «participe necesaria»), además de la solicitud que un cuerpo de profesionales dé su opinión sobre la personalidad que tenía Gómez con su familia y entorno.

El objetivo de la abogada es que se considere el estado mental actual, que considera no «es el mismo». «Está como una mujer que perdió a sus hijos», dijo.

La abogada también apunta a dos testimoniales a favor de su defendida y son las que ofrecieron dos profesionales (una psicóloga y una asistente social). «Atendieron a Di Marco en el momento que desapareció la nena y describieron que se encontraba desesperada. Ella pidió hablar con Gómez y él al decirle que se estaba ocupando de la búsqueda, bajó su ansiedad. Él era su marido de 10 años y con quien tenía hijos. Por eso se quedó tranquila y no se quiso ir», indicó la abogada.

En tanto los hijos, en este caso los dos varones y la nena (nacida el día anterior a la desaparición de Florencia),  por decisión del Juzgado de Familia Nº 2 viven en el Este mendocino con una tía, hermana de Lucas Gómez.

Cuando Carina Di Marco quedó detenida los tres hijos que tuvo con Lucas Gómez quedaron al cuidado de un tío, Cristian Di Marco. Era el único pariente que la mujer tiene actualmente en San Luis. Pero algunos días después, el juzgado dispuso que una Familia Solidaria se hiciera cargo de los chicos hasta que se resolviera una nueva medida. Ahora los niños viven en la provincia.

Fuente: Diario El Chorrillero