A cuatro días del macabro hallazgo del cuerpo calcinado de la joven mendocina en Neuquén, la fiscalía continúa barajando varias hipótesis de lo que podría haber ocurrido con la víctima. La mujer estaba embarazada y era buscada por su familia.

Hasta el momento falta comprobar científicamente con un ADN la identidad de la persona hallada pero los investigadores aseguran en un 99 por ciento que se trata de Fernanda Pereyra. Lo cierto es que la autopsia practicada al cuerpo arrojó un resultado incierto sobre las causas de la muerte. «Indeterminado», califica el informe. Es decir, no pueden conocer con exactitud de que manera la mataron. 

De las decenas de testimonios que han recabado desde que apareció el cuerpo, la hipótesis de que se haya tratado de un crimen por una venganza narco tiene cada vez más énfasis. Es que en las primeras horas la fiscalía manejaba tres hipótesis, dos de ellas vinculadas con ex parejas de Fernanda, de las cuales una tiene una condena en suspenso por una feroz golpiza que le dio a la joven en 2014.

Además de estas dos líneas, una tercera vinculaba la tragedia con otra causa por homicidio en la que la joven iba a ser testigo por pedido de quien era su abogado. En este punto trascendió en las últimas horas que la joven había denunciado al letrado ante la Justicia por ofrecerle dinero y protección a cambio de su declaración en ese juicio.

Por su parte, la familia de Fernanda se negó a que Marcelo Henriksen Velasco los patrocine, por considerar que expuso a la joven cuando le pidió que fuese testigo en la causa que investiga el crimen de Franco Orellano, asesinado en noviembre de 2016.

Pese a que estos temas desvían el foco central de la investigación por el crimen, ayer cobró fuerza la cuarta hipótesis: un mensaje narco detrás del homicidio. Según los testimonios recabados hasta el momento, Fernanda podría haber conocido a alguien que tuviera vinculaciones con el negocio de la droga, por lo que también se siguen indicios que conectan a la víctima con el tráfico entre Mendoza y Neuquén.

Fuente: Minuto Neuquén