El martes se abrió la licitación para concesionar seis corredores viales en el país y recibió 10 ofertas con inversiones prometidas por US$ 6.000 millones.

Las obras se harán bajo el modelo de Participación Público Privada (PPP), es decir, financiado inicialmente por los privados, quienes luego recuperarán el dinero con la concesión de las mismas, mediante el cobro de peajes.

Se trata de seis corredores, unos 2.500 kilómetros construidos por este sistema de inversión que tiene animosos y detractores, los que aseguran que, como en España, será un desastre que deberá luego pagar el Estado, ya que es garante.

El Gobierno deberá tentar a inversores con exenciones de impuestos y el remitirse a tribunales extranjeros para litigar, lo que vuelve a poner en escena a los famosos «Fondos Buitres». Pese a ello, las PPP se ponen en marcha y a Mendoza le tocaron dos tramos de rutas construidas con éste modelo.

El corredor «C» abarca tres tramos de la ruta nacional 7 (de Luján al límite entre Córdoba y San Luis; de límite San Luis-Mendoza a Palmira y desde Luján de Cuyo a Potrerillos en Mendoza) y la ruta 33 (desde Rufino a General Villegas). Suma un total de 875 kilA?metros entre Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Mendoza.
Vialidad creará además el concepto de «ruta segura» (un carril por sentido, banquina pavimentada de 1,8 metros, tercer carril), que reemplazará a las actuales rutas comunes, que dejarán de existir, según promete el área que comanda Javier Iguacel.

En el caso del tramo Desaguadero – Palmira, estrenada recientemente como autovía, será convertida en autopista y la obra comenzará en julio del año próximo y se espera que haya finalizado en 2021.

Fuente: Telam